Cómo prevenir los piojos: consejos y el mejor preventivo

que hacer para prevenir los piojos

El mejor preventivo contra los piojos es revisar la cabeza de tus hijos una vez a la semana con una buena lendrera, a ser posible con el pelo mojado. Ningún champú ni loción basta por sí solo para prevenir los piojos, pero una revisión constante permite detectarlos antes de que se conviertan en una infestación. A eso se suman unos pocos hábitos: no compartir objetos que tocan la cabeza, llevar el pelo recogido y usar un preventivo natural como refuerzo.

Basta con oír la palabra «piojos» para empezar a rascarse. Y si llega en una circular del colegio dentro de la mochila, los piojos ya están en casa, aunque nadie los tenga todavía. Solemos preocuparnos por ellos cuando ya los tenemos encima, pero el momento de ocuparse es antes, cuando aún no han llegado.

¿Qué son los piojos y cómo se contagian?

Los piojos son parásitos de unos 2 o 3 milímetros, del tamaño de una semilla de sésamo, que viven en el cuero cabelludo y se alimentan de sangre humana. Las hembras ponen sus huevos, las liendres, pegados al pelo muy cerca de la raíz. Afectan sobre todo a los niños, aunque cualquiera puede tenerlos.

No saltan ni vuelan: pasan de una cabeza a otra por contacto directo y, con menos frecuencia, a través de objetos como gorras, peines o toallas. Por eso se propagan tan rápido entre niños, en el colegio, en la piscina o jugando con amigos. Tienes más información en nuestra guía sobre piojos y liendres.

Cómo prevenir los piojos: los consejos que funcionan

1. Revisa la cabeza una vez a la semana

Es la medida de prevención que mejor funciona. Revisa la cabeza de tus hijos al menos una vez a la semana, por ejemplo al volver del colegio, y con más atención al empezar el curso.

Apartar un poco el pelo y no ver nada no basta: los piojos se mueven rápido y se esconden en cuanto los molestas. Hazlo con el pelo mojado, porque les cuesta más desplazarse, y con calma, porque requiere tiempo y paciencia. Busca una postura cómoda para los dos y una buena luz que te deje ver bien todo el cuero cabelludo. Fíjate sobre todo en la nuca y detrás de las orejas, sin descuidar el resto de la cabeza.

2. Usa una buena lendrera

Hay muchos preventivos en el mercado, con resultados muy desiguales. Tu mejor aliada es una buena lendrera, y en ella no merece la pena escatimar: la mejor es la de púas metálicas largas y muy juntas, capaces de arrastrar piojos y liendres. Úsala así:

  1. Lava el pelo y aplica un acondicionador o un bálsamo en abundancia.
  2. Desenrédalo bien con el producto puesto.
  3. Separa el pelo por secciones y pasa la lendrera por toda la cabeza, de la raíz a las puntas.
  4. Después de cada pasada, limpia la lendrera con agua o con papel de cocina para ver si salen piojos o liendres.
  5. Aclara el pelo al terminar.

Cuando acabes, deja la lendrera unos 10 minutos en agua caliente para desinfectarla. En nuestros centros tienes la Lendrera K&N, con un escalón de arrastre que retira las liendres, y un bálsamo pensado para usarla.

3. No compartas objetos que tocan la cabeza

Gorras, peines, cepillos, toallas, gomas y diademas: cada uno, los suyos. Cuando haya piojos en clase, conviene además limitar en lo posible el contacto cabeza con cabeza. Desinfecta de vez en cuando peines y cepillos en agua caliente, igual que la lendrera. Para tejidos difíciles de lavar, como el sofá, el edredón, los cascos o las sillas de bebé, en los centros tenemos un spray para tejidos, el Activador Textil.

4. Lleva el pelo recogido

Las trenzas, las coletas y los moños bien ajustados reducen el riesgo de contagio, sobre todo en el pelo largo.

5. Usa un preventivo natural como refuerzo

Si puedes, usa champús, lociones y bálsamos con ingredientes naturales como el aceite de árbol de té, el aceite de neem o la cuasia amarga (Quassia amara). Tienen un olor agradable para las personas y que a los piojos no les gusta. No garantizan una protección total, pero son un buen refuerzo de la revisión semanal.

Eso sí, natural no significa inocuo: también el veneno de serpiente es natural. El aceite de árbol de té, por ejemplo, es agresivo y nunca debe aplicarse puro, sino disuelto en agua o en el champú.

En nuestros centros encontrarás productos preventivos formulados con ingredientes naturales: un champú con aceite de lavanda, un bálsamo con árbol de té, manteca de karité y aceite de oliva, y una loción en vaporizador de uso diario. La loción no debe usarse en menores de 2 años, durante el embarazo ni en la lactancia. Nuestros especialistas te explican cómo y cuándo usar cada producto.

Lo que no sirve para prevenir los piojos

  • Champús y lociones pediculicidas «por si acaso». Aplicar productos antipiojos cuando no hay piojos no los previene, y su mal uso ha hecho que los piojos sean cada vez más resistentes.
  • El vinagre. Ni previene ni elimina los piojos. Mejor resérvalo para la ensalada.
  • Tener el pelo muy limpio. A los piojos les da igual que el pelo esté limpio o sucio.

En verano, no bajes la guardia

Hace unos veranos, una de nuestras especialistas estaba en la playa intentando desconectar, con un libro y los cascos puestos, cuando una conocida le tocó el hombro: «Perdona, de verdad, pero ¿puedes mirar a las niñas, por favor?». Una amiguita les acababa de quitar un piojo a sus dos hijas. A simple vista, una tenía piojos y la otra no. La madre lo había intentado esa noche y por la mañana, sin acabar con ellos. Se acercó a un centro Kids & Nits cercano y, tras una sola sesión, la niña volvía a bañarse en la playa sin piojos.

Niños jugando en la playa

Entre la piscina, la playa, los campamentos y los amigos, en verano el contagio es fácil y rápido. Por eso la revisión semanal no se toma vacaciones: en verano y durante todo el año. Es la forma de tener los piojos dominados, controlados y prevenidos.

¿Y si a pesar de todo aparecen?

Actúa cuanto antes. En nuestros centros, que mucha gente conoce como peluquerías antipiojos, hacemos un diagnóstico sin compromiso y, si hay piojos, los eliminamos con nuestro tratamiento para eliminar piojos y liendres: una sola sesión de entre 30 y 60 minutos, sin insecticidas ni productos químicos y con garantía por escrito.

Después te asesoramos para que no vuelvan, con bonos de seguimiento para revisiones periódicas y productos preventivos. Pide cita en tu centro Kids & Nits más cercano.

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