Me encontré con la clínica en un momento de desesperación, porque habíamos estado en otra cadena y además de ser una tortura para la niña, no se los quitaron todos… Ni en la sesión ni en la revisión. Parecía que no había manera de quitar esos bichitos, ya en pleno verano, la niña no se dejaba ni tocar… Cuando llamé y les conté esto me hicieron un hueco super rápido y fueron muy dulces con ella, se tomaron todo el tiempo que fue necesario para que ella no sufriera más porque le cogió pánico a la liendrera… y eficaces! Con la primera sesión quedó limpia. En la revisión estaba limpia! Empezó el curso, y con él, los bichos… Y volvimos!! Encantadas! Acabamos cogiendo un bono escolar para todo el curso… Mi hija va feliz en cada cita, sale super contenta con sus trenzas y con los productos de prevención no hemos vuelto a tener. Se ha convertido en mi centro de confianza plena por profesionalidad y por calidez humana. Sois increíbles!